Motivación

Durante los más de 25 años que he trabajado en el diario “La Vanguardia” de Barcelona, me he dado cuenta que generación tras generación, los becarios que iban pasando tenían todos –con excepciones, claro- miedo a entrar en la sección de economía. Las razones que aducían eran bastante impropias de gente que se supone preparada y que está terminando una carrera. Simplemente se escudaban en que “es muy difícil”…. Y preferían otras secciones, que estimaban más asequibles. En el máster de periodismo donde doy clases, me sucede algo parecido. Cada año pregunto el primer día a los alumnos quienes están interesados en la economía y rara es la promoción en que se levanta una mano. Las razones son las mismas: hay miedo, pero sobre todo, desconocimiento.

Probablemente, si en la educación preuniversitaria se explicara economía, como se hace con otras materias, eso no sucedería. Dicen que esta increíble laguna está en camino de arreglarse. Espero que así sea y pronto. Si la gente supiera algo más de economía habría menos probabilidades de que la embaucaran, no solo empresas, sino también políticos con promesas imposibles.

Por ello, hacía tiempo que quería escribir un blog. La idea es muy sencilla: tratar de explicar lo más importante que pasa en nuestro entorno económico, con un lenguaje fácil y una extensión corta. El modelo que me gustaría seguir es el de una columna que escribí desde 1990 hasta el 2000 en el desaparecido suplemento “Economía y Negocios” de “La Vanguardia”. Escogía el tema de la semana y trataba de dar un paso más allá de la información, dar unas pautas de reflexión sobre el mismo.

Aquí la periodicidad no será, como entonces, semanal, sino más corta. Y en los post abordaré aspectos tanto macro, a los que nunca he dejado de dedicarme, como a los micro en los que he trabajado estos últimos 15 años y que, la verdad, me han apasionado. Espero que entre todos me echéis un cable y no dudéis en criticar mis puntos de vista. Si de algo me han servido 27 años escribiendo de economía y hablando con los mejores de cada recoveco de la gestión empresarial es para comprender lo poco que uno sabe y que el alimento mejor para el cerebro es tener curiosidad y ganas de aprender. Y en esas estamos…