¿Debe preocupar una tasa de paro del 40% en los jóvenes de 16 a 19 años? ¿Y si decimos que son 19.000 y el 3,8% del paro total?

 

¿Debe espantarnos que haya una tasa de paro del 40% entre los jóvenes de 16 a 19 años en Catalunya? A mi, desde luego, no. O mejor dicho, no me dice nada de nada. Porque, ¿cuántos jóvenes están dispuestos a dejar de estudiar para trabajar? Ya veréis, pocos. Y hacen bien, si la economía familiar lo permite, claro. Me preocupa más el 28% de paro entre jóvenes de 20 a 24 años, ya que los primeros están en edad de estudiar y estos ya pueden haber acabado sus estudios no universitarios y deberían tener una ocupación más alta.  Pues bien, cada trimestre el Observatori del Treball de la Generalitat de Catalunya analiza la situación de los jóvenes, en base a la EPA. Hoy han publicado el correspondiente al 2º trimestre y el resumen que hacen del mismo los autores, lo incluyo a continuación.

Sin embargo hay dos aspectos que quiero destacar y que no están incluidos en el resumen. El primero es el tipo de trabajo que están realizando los jóvenes de 16-29 años en Catalunya. No me gusta comprobar que el 44% lo hacen en la hostelería, ventas y en “actividades elementales”, mientras, en otro cuadro, el 45% afirma tener estudios superiores. Falta crear trabajo para aprovechar el talento. ¿Dónde está el capital? ¿Dónde están las ideas?

El segundo aspecto es que en la información no se detalla un aspecto que para mi es muy importante. Se trata de las diferencias de situación personal entre las distintas franjas. Es muy diferente la situación de los 16-19 años –estudiantes- que la de los de 25-29, ya integrados en el mercado laboral.

Fijaos, en Catalunya hay 287.000 jóvenes de 16 a 19 años, de los que dicen estar dispuestos a trabajar (activos) 46.500. Eso supone un 16% y trabajan (ocupados) 27.800, un 9%. Es decir, habría un gran titular diciendo que los más muy jóvenes tienen una tasa de paro del 40%. No me parece justo, ya que es una edad de estudiar. Lo peor es que esta tasa contamina a la de los jóvenes (16-24 años), donde es del 31%. En la franja de 20 a 24 años hay 61 de cada 100 jóvenes dispuestos a trabajar y lo hacen 44. Ello supone una tasa de paro de esta franja del 28%. Si se alarga hasta los 29 años, en la franja 25-29 años, 85 de cada 100 jóvenes quieren trabajar y lo hacen 73. La tasa de paro es del 15%. Creo que del 40% de la franja inferior al 15% de la superior hay mucha diferencia como para unificarlos en una sola tasa. En total de los 16 a 29 años, esta tasa de paro es del 21,7%.

Y este es el resumen que hacen los autores del análisis:

-La Encuesta de población activa (EPA) del segundo trimestre de 2017 estima el número de jóvenes activos de 16 a 29 años en 608.000 (16,1% del total de la población activa), de los cuales 476.300 están ocupados y 131.800 parados.

La actividad aumenta levemente respecto del trimestre anterior (+0,3%), pero se reduce interanualmente (-0,5%), afectada tanto por factores demográficos (incremento de la población potencialmente activa) como por factores relacionados con el mercado laboral.

El empleo juvenil se recupera con un aumento del 3% intertrimestral y del 5,4% interanual, que beneficia tanto hombres como mujeres. La tasa de empleo juvenil, mantiene un diferencial elevado con la población de 30 a 64 años (28 puntos porcentuales).

Entre la población de jóvenes ocupada se produce un fuerte descenso interanual de los jóvenes con más bajo nivel formativo (-32,6%); mientras que el empleo en los jóvenes más formados se incrementa. Las tasas de temporalidad y parcialidad de los jóvenes duplican las del conjunto de la población.

Por tipo de contrato, aumenta interanualmente tanto el empleo indefinido (+0,5%) como el temporal (+13%). En cambio, el número de jóvenes no asalariados se reduce un 7,7%. Por tipo de jornada, se incrementa el empleo a tiempo completo (+3%) y, principalmente, el empleo a tiempo parcial (+11,8%).

El paro juvenil, según los datos del EPA, disminuye intertrimestralmente (11.900 jóvenes parados menos; -8,3%) y, de manera más intensa, respecto del mismo periodo del año anterior (27.100 jóvenes parados menos; -17,1%). Esta reducción se explica principalmente por la creación de empleo. La tasa de paro juvenil (21,7%) se sitúa 8,5 puntos por encima de la media de la población (13,2%).

Los datos de los flujos del mercado de trabajo muestran una notable reducción de la permanencia de los jóvenes en la situación de paro (del 65,03% al 50,81%) por el elevado porcentaje de jóvenes que transitan hacia el empleo y, en menor medida, hacia la inactividad.

Entre enero y junio de 2017 los jóvenes han firmado 633.358 contratos de trabajo, el 88,5% de los cuales han sido temporales y el 11,5% indefinidos. Interanualmente, sin embargo, la contratación indefinida crece con más fuerza que la temporal (+16,4% y +11,6%, respectivamente).