Según Eurostat, España es junto a Hungría, el país de la UE-28 dónde menos personas de 65 a 69 años siguen en activo, menos del 5%. Estamos muy por debajo de la media de la UE-28, que está en el 11,7% y mucho más de países como Suecia o Reino Unido dónde se supera el 20%. Esto significa que en España, la vida laboral es más corta que en la mayoría de países y ello significa, a su vez, que se pagan más pensiones y se recauda menos por Seguridad Social, lo cual alimenta más todavía el desequilibrio que tienen sus cuentas y pinta bastos de cara a un futuro cercano al tener que afrontar un alargamiento constante de la esperanza de vida.
Uno se pregunta si no habría más gente de esta franja de edad que pudieran seguir trabajando –por supuesto, en labores que no sean físicas- por capacidad y experiencia. En España nos hemos hinchado a prejubilar, lo que le ha salido a cuenta a corto plazo a muchas empresas, pero ahora que se ha puesto más complicado hacerlo, muchas empresas deberán tomarse en serio qué hacer con las personas que pasen de los 50 años, ya que hasta ahora no lo han hecho… o despedirlas de forma pactada, claro, que ahora está más fácil.
Lo del contrato de relevo -jubilación parcial a los 61 y sustitución por una persona desempleada- podía haber sido una solución parcial al problema, pero sencillamente, no ha funcionado.
Nos hemos de preguntar si debemos estar a la cola de este ranking en Europa o hacer un esfuerzo por acercarnos a la media continental, que aún es más del doble que la nuestra.




