El director general de Aena, Javier Marín, ha asegurado hoy en una entrevista en la Cadena Ser que la empresa subcontratada para regular la seguridad del aeropuerto de El Prat, Eulen, ganó el concurso público ofreciendo un 2% menos que la empresa Prosegur, que ya había trabajado para el aeropuerto. “Un 2% más bajo no es significativo para justificar de ninguna forma que ese contrato esté muy ajustado”, ha explicado el director general de Aena. No, desde luego, pero implica, entre otras cosas, que seguimos apostando por encima de todo al low cost. No importa el servicio, cuenta el coste. Los trabajadores de Eulen cobran entre 900 y 1.200 euros. Esos días hemos sabido que se alargan sus horarios laborales, porque han de hacer frente a un incremento de pasajeros en el aeropuerto de el Prat en los últimos meses.
Siempre es lo mismo. Se trata de ajustar al máximo para ganar más. Hace pocos días hemos sabido que los beneficios de la empresa han sido de 14 millones, con un crecimiento del 65%, pero venían de perder un 80%, lo que no es para tirar cohetes, pero una vez más se impone el coste por encima de todo. Sin olvidar que el trabajo que se hace en seguridad es de vital importancia en el tráfico aéreo, en época de terrorismo muy activo, con alerta de 4 sobre 5. Oigo que la diferencia está entre 155 euros que ofrece la empresa y 300 que piden de aumento los trabajadores. La Generalitat plantea 200 y… ya veremos mañana. Mientras miles de pasajeros seriamente afectados y la reputación del aeropuerto, cayendo en picado. Eso no parece importar. Con un país low cost no vamos a ninguna parte, estoy totalmente de acuerdo con Miquel Puig, que lo viene repitiendo desde hace años.
Y todo eso pasa hoy, que hemos sabido la marcha de los salarios en Cataluña, que en el último año han caído alrededor del 1%, en términos corrientes, según la Encuesta de Salarios del Idescat del 1T y un 3% en cinco años. Una cifra que se amplía en términos de pérdida de poder adquisitivo, a un 7,75 en cinco años y a un 2,3% en el último año.
Evidentemente estamos hablando de una encuesta y hay cambios importantes alrededor de la media que supone, pero son más los que quedan por debajo que los que se van hacia arriba. Y, si eliminamos los trabajos más específicos, con una formación determinada, lo que está claro es que la enorme masa de parados siempre va a jugar a la contra de quien tiene trabajo. ¿No lo quieres? Hay 100 que esperan…
Y eso se refleja en la marcha de los salarios en las empresas por tamaño. En el último año. Las más pequeñas, lo han mantenido, mientras que las de más de 50 trabajadores lo han rebajado. Cierto que las primeras son las que más recortes han sufrido en los últimos 5 años, pero no deja de ser curioso que en plena recuperación sean las medianas y grandes las que presenten un recorte, cuando se supone que debería ser al contrario, al aprovechar más rápido la recuperación
Por grandes sectores, la industria ha mantenido los salarios, mientras en los servicios han bajado un 1,4%. Por actividades, me han sorprendido especialmente tres. Por un lado, la fuerte subida experimentada por los salarios en la metalurgia, del 7,5% y, por otro, la fuerte caída en información y comunicaciones, -7,5% y educación, un 6%. Malo.




