¿Ves caro destinar 6,7 años de trabajo para comprar tu casa?

 

El esfuerzo que tiene que hacer una familia para comprar una casa sigue sin bajar a niveles asequibles. Una de las variables más utilizadas para saber si la vivienda es accesible es el cálculo del precio sobre la renta bruta disponible para un hogar. El último dato disponible del Banco de España arroja que a cierre de septiembre de 2016 se necesitaban 6,7 años de salario para adquirir una vivienda, el mismo esfuerzo que los dos primeros trimestres del pasado año. Se trata del nivel más alto desde junio de 2013 en que tocó fondo con 6,3, en uno de los años más duros de la crisis inmobiliaria, aunque muy por debajo de los 9 que se requerían en junio del año 2007.

Vaya por delante que se habla de promedios. Y que, por supuesto, las cifras serán muy distintas, según el nivel de sueldo que tenga cada uno o según la zona geográfica donde se vaya a comprar la vivienda. Con diferencias sustanciales en ambas situaciones.

Pero es el dato que tenemos. Y lo que pone de relieve este dato es que aunque la mejora es evidente con respecto a los años de la burbuja, aún sigue lejos de los parámetros que señala el Banco de España como buenos y que estarían entre los 3 y los 4,5 años. Y parece difícil que se alcance, ya que si bien los precios de la vivienda han caído mucho, también lo han hecho los salarios. Fijémonos que hasta junio de 2013 la vivienda cae mucho más rápido que la renta familiar, pero cómo desde entonces, en los años de recuperación de la economía el ratio vuelve a empeorar. Ello quiere decir que los precios vuelven a subir más rápidamente que las rentas, sin haber llegado a un punto de mayor racionalidad. Una de dos, o los precios de la vivienda no han bajado lo suficiente (cosa que no parece cierta) o las rentas han bajado demasiado y se recuperan muy lentamente. Parece evidente que los tiros van por este último punto.

Otro de los puntos que se analizan para ver el equilibrio entre precios y rentas está en la parte de la renta que se lleva el pago de la hipoteca en un año. Siempre con datos del Banco de España el punto álgido se tocó en septiembre del 2008 cuando se sobrepasó el 60%, una cifra inasumible y altamente peligrosa, como se demostró al cabo de poco tiempo con la morosidad rampante que azotó a la banca.

De hecho, se considera que un resultado por encima del 40% indica que el precio de la vivienda es elevado, mientras que por debajo del 30% es accesible. Según los datos del Banco de España, que se nutren del Colegio de Registradores, a cierre de septiembre de 2016 la cantidad de dinero destinado a la hipoteca se situó en el 33,5% de la renta anual, niveles que no han variado en el último año, y que están dentro del rango considerado saludable por la banca.

Sin embargo, hay que ir con mucho cuidado con este dato. Su descenso no es debido tanto a la renta ni al precio de la vivienda, como a un tercer factor: la fuerte caída de los tipos de interés, lo que puede enmascarar un tanto el dato. Es decir, en cuanto se vaya normalizando la situación de la política monetaria el año próximo, este porcentaje puede correr el riesgo de volver a situarse en zona de riesgo, al margen de precios y rentas.