La viabilidad de las pensiones en Cataluña

 

Esta semana la ministra de Empleo y Seguridad Social, Fátima Báñez, ha trasladado a los pensionistas catalanes «tranquilidad y confianza», y ha asegurado que «nadie va a poner en riesgo su presente y su futuro», ya que recibirán sus pagos gracias a la garantía de «solidaridad» de la caja única. Con ello venía a decir que separarse de la caja única llevaría al desastre a los pensionistas catalanes. Los diarios nacionales se han hecho eco –algunos en la portada- de sus palabras afirmando que “Cataluña no podría pagar a los pensionistas”. Este es un aspecto decisivo, en el que el miedo se genera de forma inmediata y profunda. No se puede jugar con las pensiones. Y España no puede dar un ejemplo especialmente positivo, una vez se ha comido prácticamente la hucha de las pensiones.

Este es un problema de Cataluña, de España y de Europa. De todos los países con sistema de reparto (y también de capitalización), que, por cierto, ya han dado pasos –España donde menos- para tratar de alargarlo, por la vía de hacerlo menos generoso y más sostenible. Dos claves fáciles de entender lo explican: trabajamos menos años y la vida se ha alargado gracias a los adelantos de la medicina. Un sistema pensado en los años 50 del siglo XX ha aguantado mucho, pero necesita retoques, porque la sociedad es otra muy diferente. No debe prescindirse de él, pero si lo queremos mantener se ha de poner al día. Lo que NO puede hacerse es jugar con él para atemorizar a una población.

Dos departamentos de la Generalitat han publicado la semana pasada conjuntamente un interesante informe sobre las pensiones en Cataluña, en el que se analiza en base a cifras reales cuál es la situación comparada con España. Os incluyo un resumen, porque creo que es interesante refrescar la memoria en un punto tan importante para todos. Si tenéis interés en verlo completo, lo podéis encontrar en la web del Departament d’Economia i Hisenda de la Generalitat

«Un sistema de Seguridad Social exclusivamente catalán sería más sólido y más viable desde un punto de vista económico que el actual sistema español. Así lo concluye el estudio Los fondos de la Seguridad Social en Cataluña. Evolución Financiera y principales
indicadores que inciden en la viabilidad de las pensiones en Cataluña, elaborado conjuntamente por el departamento de la Vicepresidencia y de Economía y Hacienda y por el departamento de Trabajo, Asuntos Sociales y Familias. 

Factores que inciden en la sostenibilidad del sistema
El gasto en pensiones depende básicamente de tres factores: un factor demográfico (la ratio entre las personas mayores y la gente en edad de trabajar), un factor de mercado de trabajo y un factor institucional, que recoge las características legales del sistema de pensiones.

Cataluña presenta factores del mercado de trabajo mucho más favorables que el Estado español, hecho que contribuye a la viabilidad de su sistema de Seguridad Social. Lo concreto, la tasa de empleo de 20 a 64 años en Cataluña es de un 70,1% —parecido a las medias de la UE y la OCDE—, mientras que en el conjunto de la España es del 63,9%. En el 2016, el 42,1% de la población en Cataluña estaba afiliada a la Seguridad Social, mientras que en España este porcentaje era del 37,3%.

En todos los casos, los factores de trabajo en Cataluña son más positivos que la media estatal. Así, Cataluña tiene el 16% de la población española, pero cuenta con el 17,3% de población ocupada, el 16,6% de la población activa y tan solo el 12,3% del paro registrado y el 13,6% del paro (EPA). Además, tiene el 21,9% de la contratación indefinida y el 17,8% de la afiliación en la Seguridad Social.

Paralelamente, los salarios en Cataluña son, por término medio, más elevados que en el resto del estado español y, por lo tanto, más capaces de hacer frente a las pensiones: en el 2016, a Cataluña, cada afiliado cotizó por término medio 6.365 euros, un 7,7% más que el agregado a España.

Gracias a esta situación más favorable del mercado de trabajo, en un contexto de déficit del sistema como el actual, Cataluña presenta un balance de cotizaciones y prestaciones más equilibrado que el de España, de forma que la dependencia de recursos públicos adicionales para financiar las prestaciones (transferencias, endeudamiento…) es muy menor. En este sentido, hay que recordar que el Fondo de Reserva de la Seguridad Social, que llegó a alcanzar un 6,2% del PIB español el 2011 (66.000 M€), se ha reducido en los últimos años hasta situarse al 1,4% del PIB a finales de 2016, siendo la previsión que este 2017 quede totalmente liquidado.

Evolución de los ingresos y gastos de la Seguridad Social
El análisis de la evolución de los fondos de la Seguridad Social en los últimos años permite constatar la mayor sostenibilidad del sistema en Cataluña, si bien en este periodo tanto el conjunto español como la parte catalana han generado saldos negativos. Eso se explica, en gran medida, por dos factores: el progresivo envejecimiento de la población asociado al aumento de la esperanza de vida (factor estructural) y la crisis económica (factor coyuntural), que ha provocado la reducción de las cotizaciones sociales que financian el
sistema como consecuencia del aumento del paro, a la vez que ha contribuido a elevar el número de perceptores. Sin embargo, en Cataluña la Seguridad Social presenta un balance menos negativo que en España.

Desde 2013 a 2016 los saldos de la Seguridad Social en Cataluña son negativos pero inferiores  tanto en relación a la población como en relación al PIB, frente a la SS española, SEPE y FOGASA. El año 2016, el saldo negativo de la Seguridad Social en Cataluña fue de 177 euros por habitante, menos de la mitad que el registrado en el conjunto de España (389 euros). Si se observan los datos de España sin Cataluña, el déficit es todavía superior (430 euros por habitante, 2,4 veces más que en Cataluña). Por lo que hace a los valores en relación al PIB, en el 2016 el peso del déficit catalán fue del 0,6%, frente al 1,6% registrado en el caso del Estado y el 1,9% (más del triple) en el Estado sin Cataluña.

En términos absolutos, en el 2016 el conjunto de ingresos y gastos de la SS en Cataluña presenta un déficit de 1.308 M€, el 7,2% del total de España (18.096 M€), un porcentaje muy inferior al peso de su población (16%)».