Leo que el Informe España 2017 que presenta hoy la CE nos aprueba en macroeconomía –buenos datos globales- pero nos pega un palo en cómo se alcanzan estos buenos números. ¿De qué sirve ser el país que más crece de Europa, de haber creado el 25% de empleos de la UE estos últimos años, si el 13% de los trabajadores españoles están en riesgo de pobreza? ¿De qué sirve si es el país dónde más crecen las desigualdades sociales en Europa? Debería servirnos para darnos cuenta de que el crecimiento económico que estamos teniendo se empieza a desvincular de la realidad social. Y eso es muy grave. Hace años –y hoy también- los economistas dicen que lo importante es crecer que luego ya se repartirá. Evidentemente, sin crecimiento, no se puede repartir pastel nuevo, pero si lo repartimos injustamente tampoco sirve para nada.
Que crezca el riesgo de pobreza entre los que trabajan y que sea mayor en 2015 que en 2013 significa simplemente que lo estamos haciendo mal, muy mal. Hace unos días (ver post del día 18/2) mostraba mi preocupación por el hecho de que el 26% de los contratos temporales fueran de una duración inferior a 7 días en 2016 y que su número hubiera crecido respecto al año anterior. Y que probablemente son más porque un 36% de los contratos temporales no indican duración y, por tanto, no cuentan en esta estadística. Trabajar pocas horas implica salarios de miseria y, por tanto, cotizaciones sociales pírricas. Estamos amenazando el consumo y matando el futuro de las pensiones. De aquí que desde muchos foros se pida una subida de salarios, más acorde con la productividad, Hasta ahora la pérdida de poder adquisitivo se ha notado poco porque la inflación era negativa, pero eso ya ha cambiado. Ahora sí se va a notar.
Este es un problema a corto plazo, no se trata pues de hablar de cambio de modelo de producción –eso también, pero los ingenieros no se fabrican en 2 días- sino de cortar esta carrera bajista que sigue en lo social, aunque la económica vaya para arriba. ¿Empezar por subir un poco los salarios más bajos que permitan bajar esta cifra ignominiosa del 13% de trabajadores en riesgo de pobreza, por ejemplo? No estaría mal. Seguro que la competitividad del país –y de esas empresas- no se resentiría demasiado, por no decir nada.




