La OCDE reclama ahora a España empleo de calidad para reducir la desigualdad. El discurso de la OCDE respecto a España ha cambiado. Ya no se trata solo de crear empleo. Después de dos años con la economía expandiéndose por encima del 3% y de haber recuperado más de un millón de los puestos de trabajo destruidos durante la crisis, ahora la OCDE alerta sobre la necesidad de seguir creciendo, pero de forma que se vaya cerrando la amplia brecha existente en la riqueza de la sociedad. Es lo que le toca decir ahora. Pero, lamentablemente, no dice cómo se debe hacer, más allá de aconsejar –eso sí- que se inviertan más recursos para luchar contra la pobreza y el paro. ¿Qué recursos? ¿De dónde salen? Y no dice nada más concreto, porque sabe que es muy difícil. Tan difícil como cambiar de un día para otro el famoso modelo de crecimiento económico del país, que lógicamente debería preceder al cambio que pide la OCDE. De cualquier forma, con esta admonición, la institución internacional ha cubierto el expediente, ha quedado bien… y a otra cosa mariposa.
¿Hay alguien que no esté de acuerdo en mejorar el nivel de empleo en nuestro país? ¿y en la calidad del mismo? Sería estúpido pensar que existiera. Sin embargo, la realidad es tozuda y se empeña en mostrar una cara que no nos gusta. ¿Queréis saber lo que piden las empresas? Pues sirva como ejemplo, lo que sucede en Catalunya, limitado, eso sí, a las ofertas registradas en las oficinas de servicios públicos de empleo (SOC) con puesto de trabajo en Catalunya. ¿Qué habrá un sesgo, porque nadie va a buscar a través del SOC a los cracs? Seguro que lo hay, pero también es cierto que es una muestra válida para ver la tendencia global por dónde va el mercado. Además, no hay tantas…
Bien, veamos que sucedió en el año 2016. De entrada se notó una subida en el número de ofertas, como corresponde a la mejora en la economía. Unas 30.000 hubo en 2014, unas 49.000 en 2015 y unas 60.000 en 2016. En cantidad, pues, la mejora es notable.
Y, ¿qué fue lo más demandado? Veamos. Siete puestos de trabajo coparon el 25% de las ofertas. Los agentes comerciales se situaron en primer lugar con más del 7%. Hay que aprovechar la recuperación y rehacer equipos de ventas que fueron masacrados en la crisis. Le siguen los administrativos sin atención al público, con más del 5%, probablemente por la misma razón y le siguen personal de limpieza, cajeros en tiendas, empleados para informar al usuario, operadores de telemarketing y personal de cocina. Este es el mercado real que hay, señores de la OCDE.
En cuanto al nivel de formación requerido, destaca un 31% sin determinar. Pero es que le sigue un 20% que no requiere estudios. ¡Ojo! Frente a un 14% con estudios superiores. Nos gustaría que no fuera así, pero es lo que dice la estadística del registro. Tampoco nos gusta observar que el 76% de las ofertas son de relación temporal y que la duración del contrato en un 53% de los casos es inferior a los 6 meses y que solo el 19% son indefinidos.
Es obvio que hay que mejorar, pero no haca falta que nos lo recuerde la OCDE, ni bastan las buenas palabras, ni los mejores deseos. Ahí están los números.




