Hoy han aparecido los datos de paro registrado y altas a la Seguridad Social. Los digitales, radios y televisiones destacan el “record” de afiliados en la SS registrado en el mes de marzo. La cifra es alta, 149.000 al régimen general y 12.000 al de autónomos. Sin embargo, inferir de este dato que estamos en una máquina de crear empleos (de una cierta calidad) puede llevarnos a error, aunque el ministro de Guindos siga hablando de crear medio millón de empleos este año.
El asunto está en la letra pequeña, como siempre. A quien se debe este “record” de afiliaciones. ¿A científicos? ¿ingenieros?… no, a pesar del cambio que se dice querer operar en nuestra actividad económica, la creación de empleo viene de donde siempre. Veamos. En marzo, entre construcción –que vuelve a moverse- los denominados servicios de alojamiento y los denominados servicios de comidas y bebidas han supuesto 45 de cada 100 altas en el régimen general. Tocho y turismo. ¿Está cambiando algo con respecto a antes de la crisis? Es ente aspecto, no. Desde luego, bienvenido sea el trabajo, pero no nos autoengañemos. ¿Quizás es cosa de un solo mes? No. Resulta que el pasado mes de febrero, con un promedio de 90.000 nuevos afiliados se daba la circunstancia que estos tres epígrafes tenían la misma participación que en marzo, es decir, un 45%.
Pero es que en la estadística de contratos -que por cierto han supuesto otro record en marzo, con 1,7 millones- sucede algo parecido. Olvidemos por una vez los fijos y temporales y vayamos a empleos concretos. La letra pequeña de esta estadística de marzo aún no la ha colgado el SEPE en la web, pero si nos fijamos en febrero, resulta que del casi millón y medio de contratos firmados, 47 de cada 100 pertenecían al sector de restauración, de limpieza y peones agrarios, forestales, industriales y de transporte y descarga. Eso es lo que da de si el sistema… en esta fase de la recuperación.




