Hoy ha decidido el traslado de su sede a la Rioja, Codorniu, la empresa más antigua de Cataluña (1551). Se añade a una buena lista de organizaciones que han decidido dar el paso. El motivo que aporta es muy parecido al del resto. «Ante la situación de incertidumbre política y jurídica en la que se encuentra sumida Catalunya y con el objetivo de garantizar los intereses de sus trabajadores y clientes”. Tal parece que los bufetes de abogados tuvieran un impreso que aplican a sus clientes para cambiar de sede social a otra localidad fuera de Cataluña. Según dicen los diarios son ya más de 500 empresas y “multitud”de pymes que se registran en localidades no catalanas. Veremos si se co0nfirma con el tiempo. Los mismos diarios dicen que muchas no volverán y ponen como ejemplo las Quebec que fueron a Toronto. También veremos. Estos días se dicen muchas cosas… y luego queda la hemeroteca.
Creo que entre los motivos olvidan el temor al boicot de España por ser productos catalanes. Lo que no tengo claro es si las empresas que han cambiado, lo harán saber a sus clientes en la etiqueta o en el estante del super, con un “nos hemos ido de Cataluña” o si los consumidores seguirán viéndolas como empresas catalanas y, en el caso de boicot, van a recibir igual que si se hubiesen quedado. Está por ver. Admito el traslado de sede de los bancos, por aquello de la liquidez y del BCE, ante la eventualidad de que finalmente haya independencia y salgamos del euro. Pero en el resto de empresas, intuyo que la cosa va más por mimetismo, por el miedo, porque han encontrado una excusa para irse, pero que ya pensaban hacerlo, o simplemente para ejercer presión sobre el Govern.
Me parece evidente que todas ellas habrán pensado que el boicot –no deseado por el presidente de la CEOE, que hoy ha insistido en ello- también puede hacerse en Cataluña, cosa que, la verdad, no me gustaría en absoluto, porque no se han llevado a la gente ni las plantas industriales al lugar dónde se han inscrito y los primeros que lo pagaríamos seríamos los catalanes. Pero es que el boicot en España también da sorpresas. Las listas de productos a evitar en el supermercado circulan por los móviles, dice preocupada la Confederación Regional Empresarial Extremeña (Creex). Borges, Tarradellas, Gallina Blanca, Nestlé… afirman que son algunas de las marcas vetadas por algunos ciudadanos que desconocen que se abastecen de materia prima en la región y tiran piedras sobre su tejado. “No comprar en Extremadura productos que parecen catalanes, como los de Casa Tarradellas (compran allí el tomate de las pizzas), puede ser como pegarse un tiro en el pie”, decía un importante empresario, líder nacional de la transformación del tomate. La red de proveedores de empresas radicadas en Cataluña está muy extendida y este caso es uno de los que se hallarían, entre muchos.
El Grupo Nestlé, por ejemplo, de origen suizo y cuya penetración en España es a través de Cataluña, produce el tomate Solís, que en realidad recibe la materia prima desde una factoría de Miajadas. Igualmente, este grupo también vende el agua embotellada Aquarel que procede de Herrera del Duque. Otra empresa catalana como Borges se nutre de los cultivos de nueces de California que hay en los alrededores de Badajoz. En cuanto a Roler, la empresa cárnica de donde salen las bandejas de carne de los supermercados Mercadona, tiene su sede en Terrassa, pero gran parte de su producción la procesa en Peraleda de la Mata, donde hace tres años invirtió tres millones y creó cuarenta empleos… Un descenso de producción en las empresas catalanas les afectaría directamente y podría ser una catástrofe para algunas localidades que dependen exclusivamente de los productos agrícolas.
Pero, volviendo a los traslados de sede. Si son debidos a motivos como los señalados al principio y no son presión para el Govern, hoy hemos conocido una estadística que resulta cuando menos sorprendente. Se trata de la encuesta de clima empresarial del 3º trimestre (Idescat y Cambra de Comerç), concretamente la que hace referencia a la industria y a las expectativas de los negocios para el próximo trimestre. Pues bien, esta encuesta que muestra los resultados de restar de los que creen que el negocio va a ir a más, los que creen que va a bajar (no se cuentan los estables) resulta que todos los sectores son alcistas. Se podrá decir que los acontecimientos se han precipitado, cierto, pero para un empresario que mira el medio plazo este escenario debía estar en su agenda, como es el caso conocido de Banco Sabadell y Caixabank, que ya tenían preparado el plan B. Alimentación y maquinaria son los más optimistas. Pero hay más, la misma encuesta también se tabula por tamaño de empresas. Y, curioso, las más optimistas de cara al 4º trimestre son las empresas de más de 50 trabajadores, le siguen las de 10-49 y, por último, las microempresas de menos de 10 trabajadores, que en el tercer trimestre han estado en negativo. Son las grandes, pues, las que mejor pintan su escenario.
Si no mentían al encuestador -algo que no tiene sentido porque el nombre de la empresa no aparece por ninguna parte- uno puede sorprenderse de que estas expectativas fueran tan buenas, cuando ya se sabía que el caldo actual estaba en la olla… y ahora algunas tengan tanta prisa por cambiar su sede. Veremos en un plazo prudente en qué queda todo.




