“Los mayores de 55 años no tienen intuición digital, pero sí criterio digital”

A pesar de que desde hace muchos años se habla de la brecha digital que existe entre las distintas generaciones, ya que son los jóvenes los que más uso hacen de Internet, esta realidad está cambiando poco a poco. Por ejemplo, datos recientes de Eurostat indican que en España se ha pasado de un uso del 12% de Internet de los mayores de 55 años en 2005, a un 56% en 2016.

Pero pasemos de lo universal a lo particular. Recientemente, una importante marketplace especializada en bricolaje y jardinería, ManoMano.es, ha podido confirmar esta tendencia a través de un estudio que ha realizado entre sus usuarios, y en el que se demuestra que esta generación está cada vez más presente en el mundo online. Para ello, ha echado mano de su arsenal de información, analizado los datos de un millón de visitas únicas mensuales realizadas entre julio de 2016 y junio de 2017, centrándose en las personas mayores de 50 años.

Una de las conclusiones más destacadas del análisis es que en el último año ha aumentado un 30% el número de usuarios mayores de 50 años. Además, se puede ver que, dentro de esta generación, la franja de edad de entre 55 y 64 es la más digitalizada, y que cuando se superan los 65 años el número de compras que realizan en internet desciende con fuerza. Cabe destacar que la mayoría de personas que comprende esta generación hacen la mayoría de sus compras a través del ordenador y no a través de dispositivos móviles.

De alguna manera, pues, en este trabajo de marketing interno, se está poniendo en evidencia  -y negando-  la pretendida inadaptación de los mayores con las nuevas tecnologías. Y me parece bien. Entre otras cosas porque permite extrapolar esta premisa al mundo laboral, donde existe un atávico apriorismo negativo entre edad y nuevas tecnologías, crítico en unos momentos en que todo apunta a que pronto deberemos alargar nuestra vida laboral.

Precisamente ayer en el curso de un seminario del CEES sobre los trabajos del futuro, la consultora Laura Rosillo -especialista en ayudar a las empresas a revalorizar el talento de sus empleados séniors y a los séniors, a confiar en las ventajas de la edad- comentaba algo que debería dar qué pensar. “Los mayores de 55 años no tenemos intuición digital, pero sí tenemos criterio digital”. Es decir, que la edad facilita el que se pueda aplicar el pensamiento crítico en una determinada tarea.

“Los mayores estamos preparados para ocupaciones modernas, pero la sociedad no siempre permite formarse a los mayores de 50 años”. Y explicó experiencias personales recientes que lo demuestran. Malo, muy malo, porque ésta, sin duda, una cortapisa a un problema real que empieza a pesar ya sobre muchas empresas. Así, advirtió que hoy el 45% de las plantillas en España ya superan la media de 45 años, es decir, las plantillas están envejeciendo. Criticó duramente las prejubilaciones que “se hacen hasta con 52 años” y afirmó que no nos podemos permitir perder ni un gramo de talento en este país. Recordó que “la gente empieza a rendir bien a partir de los 15 años en la empresa”… Y, sobre todo criticó que “la mayor discriminación que tiene lugar hoy en las empresas es la que se refiere a la edad”.

Y algo habrá que hacer al respecto. Mirad, por ejemplo, la forma de la pirámide de edades que tenemos hoy en Cataluña y comprobaréis que los mayores de 50 años doblan en número a los menores de 18 años… Da que pensar, ¿no?