A raíz de un editorial del diario El País -«El prestigio del Banco»- en el que se cuestionaba el papel del Banco de España durante la crisis, el actual gobernador del mismo, Luis Linde, contestaba ayer desde las páginas del mismo diario. En su artículo afirma que ya se han dado toda clase de explicaciones, pero que quizás, ahora que ya ha pasado la crisis “es, seguramente, el momento de ofrecer una visión de conjunto de cuál fue la actuación del Banco durante el periodo 2008-2012”. Todos los partidos están de acuerdo en ello y algunos piden una investigación parlamentaria.
A mí, sencillamente me parece todo ello muy tarde y, además me mosquea que se delimite el período al 2008 -2012, que es cuando se ha de resolver la crisis con la desaparición “de facto” de las cajas de ahorros y con muchas jugadas forzadas, usando el símil del ajedrez, ya que los grados de libertad en su actuación eran mínimos por la presión de los mercados internacionales y del BCE. A mi me interesaría más ver qué hizo el Banco de España en los años anteriores a la crisis. Como ejercitó su supervisión ante un drama que estaba cantado.
El propio Linde explica en su artículo cómo se gestó la situación. Afirma que “el crédito a hogares y empresas había pasado de representar el 81% del PIB a finales de 1999 a suponer el 166% al cierre de 2008. Algunas partidas crediticias, como la hipotecaria o la destinada a la promoción inmobiliaria aumentaron su peso durante ese periodo desde el 35% del PIB, en el primer caso, hasta el 95%; y desde el 4% hasta el 28%, en el caso del crédito a promotor”. Bien, si el Banco de España era consciente de lo que sucedía, ya que conocía los números globales antes que nadie, ¿por qué no actuó? Recuerdo que en esta época de locura especuladora -y atizada mediáticamente ante una economía artificialmente lanzada por la construcción, no lo olvidemos- el Banco emisor se limitaba a lanzar avisos a las entidades de ahorro, de los que la prensa se hacía eco mediante simples “breves”.
Aún nadie ha explicado el porque de la inacción del Banco de España en estos años. Cierto que con la banca podía tener algún problema, pero con las cajas, que en aquellos años suponían la MITAD del sector financiero, sí podía actuar, porque esta era una de sus atribuciones. ¿Por qué no puso un techo a los créditos, en función de los depósitos, por ejemplo? Simplemente un ratio que evitara el endeudamiento que las llevó a la miseria. Podía haberlo hecho y no lo hizo. En cierta forma, con su inacción cebó la bomba que estalló en 2008 y llevó a la desaparición de unas entidades que se han echado de menos. Si se las hubiera preservado con una medida cautelas de este tipo –no olvidemos que su fin último no era realizar beneficios, al carecer de accionistas- se hubieran salvado miles de pymes que desaparecieron simplemente por falta de financiación. De cuántos empleos desaparecidos y de familias en la miseria es responsable la inacción del Banco de España. Que recuerde de ello se ha hablado muy poco y sería bueno saber por qué. En definitiva, que explique el comportamiento del 2008 al 2012 ya me está bien, pero si lo hicieran del anterior, aún mejor!




