¿Sabías que a mayor intensidad exportadora, mayor calidad del empleo?

Me ha gustado en el último informe mensual del Servicio de Estudios de Caixabank (junio 2018) un focus en el que se pone en evidencia la mejora que experimenta la calidad del trabajo en las empresas a medida que exportan más. Los autores se preguntan porque esta mayor calidad no se nota en el empleo a nivel agregado y la respuesta da que pensar. Fijaos, «los 12 sectores con una mayor intensidad exportadora fueron responsables del 61% del crecimiento de la cifra de negocios entre 2013 y 2015, pero, en cambio, solo generaron un 21% de los empleos”. Creo que es interesante darle un vistazo.

La recuperación de la economía española, además de por su vigor en términos de crecimiento del PIB, se caracteriza también por el auge de las exportaciones de bienes y servicios, que han aumentado su peso en el PIB desde el 25,6% de 2010 al 34,4% de 2017, y el fuerte crecimiento del empleo (+1,9 millones de ocupados desde el 2T 2014).

Para analizar esta cuestión, clasificamos los 54 sectores de actividad de bienes y servicios que figuran en la Encuesta Industrial de Empresas y la Encuesta Anual de Servicios en el año 2015 (última encuesta disponible) según su intensidad exportadora, entendida esta como el porcentaje de las ventas al exterior sobre el total. Seguidamente, a partir de los datos de la EPA, calculamos la calidad del empleo en dichos sectores.

En primer lugar, observamos que existe una relación positiva entre la calidad del empleo y la propensión exportadora de los sectores. Es decir, los sectores con una propensión exportadora superior a la media tienen menor temporalidad, mayor proporción de trabajadores a tiempo completo y menor proporción de trabajadores a tiempo parcial involuntarios y de trabajadores que querrían trabajar más horas. Esta diferencia de calidad del empleo entre sectores según su intensidad exportadora es mayor en el ámbito de los proveedores de servicios que en el de los productores de bienes.

Los sectores manufactureros son más homogéneos entre sí en términos de intensidad exportadora y también en cuanto a la calidad del empleo (que, en general, es superior a la de los servicios). Por ejemplo, en 2017, la tasa de temporalidad en los sectores manufactureros era del 20,9% frente al 28,4% observada en los servicios.

Dentro de los servicios, sin embargo, conviven sectores muy abiertos a la exportación, como los sectores relacionados con el turismo (transporte aéreo, alojamiento y agencias de viajes) o los sectores de alto valor añadido (programación, consultoría e informática, servicios técnicos de arquitectura e ingeniería) con otros que son más difícilmente exportables (servicios jurídicos, actividades inmobiliarias, servicios a edificios y jardinería).

Así, en 2017, ponderando por número de empleados, la temporalidad media de los 12 sectores de servicios con una mayor intensidad exportadora fue del 25,6%, mientras que en los 20 sectores menos exportadores fue del 29,5%; la proporción de empleo a tiempo completo fue del 89,9% frente al 77,2%; la tasa de personas empleadas a tiempo parcial de forma involuntaria, del 46,6% frente al 58,8% (diferencial de 12,2 p. p.), y la proporción de empleados que querrían trabajar más, del 8,5% frente al 17,1% (diferencial de 8,7 p. p.). Estas diferencias sugieren que existe un impacto positivo de la internacionalización empresarial en la calidad del empleo.

Una vez constatado que los sectores con mayor intensidad exportadora cuentan con empleos de mayor calidad, analizamos si el proceso de internacionalización de las empresas españolas está espoleando la generación de puestos de trabajo de mayor calidad. En este sentido, observamos que el aumento de la temporalidad en los primeros años de la recuperación también fue más moderado en los sectores más exportadores.

Sin embargo, sorprende el hecho de que el dinamismo de los sectores exportadores, que como hemos visto suelen generar empleos de mayor calidad, no se esté traduciendo en una mejora de la calidad del empleo a nivel agregado. Ello se explica por el hecho de que, en los sectores más exportadores, el aumento de la cifra de negocios se sustenta en mejoras de la productividad laboral y no tanto en el crecimiento del empleo.

En concreto, los 12 sectores con una mayor intensidad exportadora fueron responsables del 61% del crecimiento de la cifra de negocios entre 2013 y 2015, pero, en cambio, solo generaron un 21% de los empleos. No obstante, con una perspectiva temporal más amplia, es de esperar que, con la consolidación de la recuperación y de la competitividad exportadora, la mayor productividad acabe por traducirse en una mejor calidad del empleo a nivel agregado.

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La competencia por cada empleo vacante cae al nivel más bajo desde 2008

 

Me ha sorprendido el dato, porque habitualmente no se utiliza: los inscritos por vacante. Es decir, la competencia real. Ciertamente, de vez en cuando aparece alguna barbaridad con miles de aspirantes que se presentan para unos pocos puestos de trabajo que merece la atención de los medios y nos hace decir, “pero que mal estamos”.  Sin embargo, es lógico que a medida que se van creando empleos y disminuyen los parados, la competencia por cada puesto que se ofrece vaya bajando. Y eso, según el estudio anual de Infojobs, es justo lo que está sucediendo. Ahora solo falta que se llegue a un equilibrio que permita subir los salarios. En algunos empleos ya está sucediendo, pero son pocos. Pero ese es otro tema… Me ha parecido interesante también ver donde crece más la oferta de empleo. Sí, mayoritariamente es la tradicional, pero se van añadiendo sectores y empleos nuevos que van a seguir creciendo, en los que la competencia para ocuparlos prácticamente es nula. Una buena pista para el futuro de quienes han de decidir qué estudiar. Os dejo con un resumen del informe.

De entrada, hay que decir que mejora el acceso al empleo debido a la menor competencia para optar a un puesto de trabajo. Dado que el crecimiento de vacantes es superior al de inscripciones, la competencia se ha reducido de 56 a 44 inscritos por vacante. Cabe destacar que este es el nivel de competencia más bajo que hemos tenido en años, concretamente el nivel de competencia más bajo desde 2008, año del inicio de la crisis donde el volumen promedio de inscritos era de 28. Desde entonces el nivel de competencia siguió un ciclo creciente y solo desde 2014 (punto de inflexión e inicio de la recuperación) el nivel de competencia empieza a disminuir, debido básicamente al crecimiento del volumen de vacantes. Nos encontramos pues en un ciclo alcista en volumen de vacantes que facilita y reequilibra el mercado en relación al nivel de competencia.

Por noveno año consecutivo, InfoJobs y ESADE presentan este estudio con el objetivo de aportar conocimiento útil sobre el mercado laboral español, documentando las distintas tendencias, rasgos y oportunidades existentes. El análisis se centra, principalmente, en la actividad registrada en InfoJobs durante 2017, contrastada con diversas fuentes de datos oficiales.

La economía española continuó en 2017 registrando altas tasas de crecimiento económico, significativamente superiores a las de la media de la UE. Esta mayor actividad se ha notado también en el empleo, con una cifra de ocupados al alza y una tasa de desempleo a la baja. Pero aun así, España tiene un millón y medio de ocupados menos que en 2008, el año que tomamos de referencia por el comienzo de la crisis. Pero si ahondamos en el mercado observamos que permanecen ciertos aspectos a resolver: la temporalidad y su cada vez mayor brevedad, la parcialidad, las desigualdades por edad, género y territorialidad, o los salarios. En definitiva, las grandes cifras en la economía y el mercado laboral durante 2017 invitan al optimismo, pero una vez encarrilada esta recuperación llega el momento de afrontar estos debates pendientes.

En 2017, se publican en el portal de InfoJobs un total de 2.619.679 vacantes. En términos relativos, el volumen de vacantes ha crecido un 29% en un año. En relación al año pasado supone una mejora espectacular en términos absolutos, se han publicado 590.162 vacantes más. Esto supone el mayor crecimiento en términos absolutos de los últimos 9 años. De hecho casi se triplican las vacantes respecto a 2012, justo en el momento álgido de la crisis.

Los 5 sectores que generan más empleo son los siguientes:

Comercial y ventas: En 2017 se han ofrecido 572.096 vacantes para este sector, esto son 61.213 vacantes más en relación a 2016, lo que supone un 12% de crecimiento anual de las vacantes de esta especialidad, que tiene un peso del 22% sobre el total.

Atención al cliente: Este año se sitúa en un global de 361.750 vacantes, 55.091 vacantes más que el año pasado, lo que indi – ca un crecimiento del 18%. Supone un peso del 14% sobre el total de vacantes.

Informática y telecomunicaciones: Sigue creciendo, este año con un total de 339.402 vacantes, 6.541 más que el año pasado, y con un crecimiento interanual del 2%. Su peso sobre el total de vacantes es del 13%. Programadores, analistas y profesionales de sistemas, son los perfiles más demandados por las empresas.

Turismo y restauración: El año 2017 el turismo español batió su récord de visitantes internacionales con la llegada de 82 millones de turistas. El sector recupera su papel como uno de los motores de la economía, también en la generación de vacantes. Gracias a un crecimiento del 58%, pasa de 116.327 vacantes en 2016 a 183.942 en 2017. Esto son 67.615 puestos más y, desde 2013, su progresión ha sido exponencial multiplicando por 4 el volumen de vacantes.

Compras, Logística y Almacén: Sus vacantes se han duplicado en un año y en 2017 cuenta con 173.607 vacantes, 91.743 más que el año pasado. Este mismo sector en 2008 tenía un total de 75.711 vacantes, cifra que descendió en plena crisis hasta las 16.902 vacantes en 2013. Podemos afirmar que este sector está en plena recuperación, gracias al desarrollo del comercio electrónico y a la revolución tecnológica que está implicando en el sector podemos augurar un buen futuro.

El sector de Inmobiliaria y construcción llega este año a la cifra de 33.758 vacantes, lo que supone 15.253 vacantes más en relación al año pasado. Con esta cifra ya sobrepasa los 21.644 puestos que se publicaron justo cuando estalló la crisis en 2008. Con lo cual, se consolida la recuperación del sector. Dentro del sector, las áreas que experimentan mayor crecimiento en volumen de vacantes son las que tienen que ver con las Agencias inmobiliarias (crecen en 5.305 vacantes) y también aquellos oficios que tienen que ver con la construcción, que crecen en 6.560 vacantes.

Se consideran emergentes los puestos que apenas existían a comienzos de la década. Suelen tener un bajo nivel de competencia y se convierten en buenas oportunidades de empleo en relación al salario. Además, están siempre muy vinculados a la innovación y a la tecnología. Este año analizamos dos nuevos puestos emergentes vinculados al mundo de los datos:

Analista de datos: En 2008 apenas se publicaban 200 ofertas. En 2014 empieza su senda creciente y ya se ofrecen 697 puestos y en 2016 ya son 1.210. Este último año ha ofrecido 1.417 vacantes. Su nivel de competencia es relativamente bajo, de 28 inscritos por vacante y su salario promedio bruto es de 35.864 euros.

Data Scientist: Su demanda ha eclosionado en los últimos 3 años. Así en 2008 solo se publicó 1 vacante, en 2013 se ofrecieron 32 vacantes, en 2015 fueron 168, en 2016 las vacantes ya eran 314 y en 2017 se llega a los 584 puestos. Estos puestos gozan de un nivel de competencia bajo, de tan solo 22 inscritos por vacante y su salario bruto promedio es de 40.336 euros

Y, ¡ojo! nada menos que el 47% de las grandes empresas aumentará la contratación de perfiles del entorno TI en los próximos 2 años. La transformación digital abre la puerta a nuevas oportunidades de negocio y de obtención de beneficios para las empresas a través de la integración de las nuevas tecnologías. Para llevar a cabo este cambio, las empresas necesitan reclutar perfiles del entorno tecnológico, como los que hemos visto en el apartado anterior, que anteriormente no existían en sus plantillas.

− En los dos últimos años tan solo el 15% de las empresas afirma haber reclutado a profesionales del entorno TI para llevar a cabo la transformación tecnológica y digital. Esta cifra asciende al 41% en las empresas de 50 empleados o más.

− En cuanto a las perspectivas de futuro, el 26% de las empresas tiene previsto contratar profesionales del entorno TI para llevar a cabo una transformación digital. Esta previsión aumenta hasta el 47% en el caso de las empresas con más de 50 empleados

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