Los salarios pierden peso en el PIB y valor en los bolsillos

 

Ayer el lema en las manifestaciones del primero de mayo fue contundente: ¡suban salarios! Y no les falta razón, ya que durante la recuperación de la economía no ha habido una subida paralela en la remuneración de los asalariados. Son los coletazos de la “deflación competitiva” que nos autoimpusimos ante la imposibilidad de devaluar la moneda, como siempre se había hecho antes de la llegada del euro. La cosa está en si nos estamos pasando o no. Los empresarios empiezan a decir en voz baja que sí, que ya toca; que el consumo no puede perder demasiado empuje. El problema es que uno a uno a los empresarios les gustaría que subiesen sueldos los demás… pero no él. Sí, eso es viejo, ya lo sé, pero se repite, ¿qué queréis que os diga?

Vaya por delante que estamos viviendo momentos difíciles en lo social. Son aquellos en que empieza a crearse empleo ¡y no me toca a mí! Ver al vecino o al cuñado que estaba en tu situación y le han contratado, mientras tú sigues igual pone de los nervios. Dicen que son estos los períodos más delicados de la post recesión. De hecho, hay un hecho incontestable: estamos produciendo lo mismo que antes de la crisis con 2,5 millones de empleados menos. ¡Algo ha cambiado! Hemos mejorado la productividad aparente, henos aprovechado para limpiar plantillas, para mecanizar, para producir en sectores con mayor valor añadido… y al final quizás nos encontremos que cuesta más de lo previsto recuperar el nivel de empleo precrisis.

Pero sigamos con los salarios. Según la Contabilidad Nacional, entre 2008 y 2016, el peso de los salarios dentro del PIB ha caído más de 2,5 puntos, y eso es mucho. Por supuesto que pesa mucho la cantidad de gente que ha ido al paro en estos años.  Lo cierto es que ha pasado del 50,1% al 47,4% en 2016, mientras los excedentes de explotación aumentaban un punto su participación hasta el 42,5%. El resto son los impuestos sobre la producción que ganan también peso.

Pero eso no nos dice si quienes han mantenido el trabajo también han perdido. Aquí las cosas no son fáciles de discernir. No llueve al gusto de todos. Se trabaja con medias y la dispersión es cada vez más alta a su alrededor. Tomemos dos estimaciones de las que se han realizado últimamente. Según el INE, los salarios han perdido un poder adquisitivo real del 9% en estos años, mientras que para Thomson Reuters, esta cifra se eleva al 25%. ¿Cuál es la cierta? Probablemente ninguna. Porque en eso, como en el IPC, lo sabe cada uno en su propia economía. Pero sí es incuestionable un hecho, sea cual sea la cifra, los salarios están perdiendo poder adquisitivo en los bolsillos de muchos trabajadores, siempre en unos más que en otros, dependiendo del sector en que estén y/o en la empresa donde trabajen.

Y eso, aunque sea en nombre del consumo, habrá que empezar a corregirlo…

No me creo que en España la mitad de trabajadores sean mileuristas, como dice Gestha

 

En un alarde de oportunidad -la vigilia del Día de los Trabajadores-  Gestha ha presentado unos demoledores datos sobre el mercado laboral español.  Según un informe del sindicato de Técnicos de Hacienda, resulta que el 47% de los trabajadores en España cobran menos de 1.000 al mes, lo que es la proporción más alta desde que empezó la crisis (era un 39.9% en 2007). Los datos son brutales, porque supone que tenemos un país en que la mitad de los trabajadores son mileuristas y lo normal es que todos los medios de difusión den un largo recorrido a estas cifras sin certificar demasiado a fondo su fiabilidad.

Porque, en serio, ¿son fiables estos datos? Es la primera pregunta que me hago. A mí, a primera vista me parece muy exagerado y poco congruente con lo que veo y percibo (más allá de las frías estadísticas del PIB) que está pasando en la actividad real del país. ¿De veras hay en el país 8,2 millones de mileuristas? En el mismo informe se dice que el número de asalariados con remuneraciones más altas ha aumentado hasta las 136.502 personas. A modo de comparación entre el estamento superior e inferior de la pirámide de las retribuciones, Gestha compara que estos últimos –los ricos- ganan tanto dinero como los 5.754.174 de trabajadores con sueldos más bajos. Es decir, que sigue aumentando la desigualdad. En este fenómeno sí estoy conforme, aunque no sé si en la medida que se dice en el informe. Fijaos en los 628 millones que cobra mañana Amancio Ortega como dividendo y que será la mitad de lo que le tocará en el año. Es una exageración, sí, pero si solo cobrara eso (que es más)… ya sería tanto como 100.000 mileuristas…

Lo cierto es que desde hace ya tiempo esta estadística de Gestha –la hace cada año- es criticada por muchos expertos, por errores en la forma de calcularla.  Quizás el más grave sea que, según dicen, las estadísticas de la Agencia tributaria suman como un salario cada fuente de ingresos. Por ejemplo, si yo he estado tres meses trabajando (asalariado), 3 meses cobrando el paro (desempleado) y además recibo una pensión de cualquier índole (pensionista) se computan tres personas distintas cuando todos los ingresos los recibe la misma persona. Por ello, un  titular más correcto sería decir que el 47% de rentas pagadas por actividades económicas son inferiores a 1.000 euros mensuales, pero eso no cabe en el titular de un diario, claro, ni nos dice cuántas personas son en realidad. Y aun tomando esta cifra, tampoco se puede hablar de mileurismo puro en esta magnitud, dado que se extrapolan los ingresos al año, sin tener en cuenta la temporalidad de las fuentes de ingresos. Y de temporalidad, no vamos precisamente mal en nuestro país.

Quizás sea por eso por lo que no cuadran las cifras de la nota de Gestha con la EPA. Veamos, según los inspectores en 2015 (año al que se refiere el informe) habría 17.349.558 asalariados y según la EPA del 4º trimestre del 2015 eran 14.988.800. Hay una diferencia de casi 2,5 millones, ¿de dónde salen?  No queda claro, porque se parte de dos fuentes distintas, pero lo que sí queda claro es que Hacienda incluye asalariados que son, además desempleados y pensionistas o todo a la vez. En total son unos 3,5 millones de personas. Por tanto si solo contara los asalariados, habría unos 2 millones menos que en la EPA. El lío está servido. Pero no perdamos de vista la cifra de mileuristas que es la que cuenta. Y en este batiburrillo, los “añadidos” pueden tirar aún más al alza la cifra de los mismos.

Como contraste, no está de más dar un vistazo a la encuesta salarial del INE correspondiente al mismo año 2015. Según esta encuesta estarían por debajo de los mil euros (979,5, concretamente) el 7,5% de los asalariados a jornada completa y el 80% de los asalariados a jornada parcial. Por tipo de contratos, estarían por debajo de esta cifra el 14,6% de los contratados indefinidos y el 36% de los temporales. Por tamaño de la empresa empleadora, el 37,3% de quienes trabajan en empresas de 1 a 10 empleados y el 5,6% en las de más de 250. Por antigüedad, el 40% de los que llevan menos de 1 año trabajando en la empresa y un 7,8% los que llevan más de 10. Por edades, el 53% de los menores de 25 años y el 14,7% de los mayores de 55….

Por último, según la misma encuesta del INE, en el año 2015, 4.427.024 personas ganaron menos de 1.215,7 euros brutos mensuales en 2015. Son casi la mitad de las que dice Gestha. En un caso los datos provienen de declaraciones de renta y en el otro de una encuesta. Juzgad su fiabilidad y haced después un acto de fe.