El problema de Gibraltar se llama «Brexit» y el de La Línea, 35% de paro

El presidente del Consejo Europeo Donald Tusk fue ayer muy claro al afirmar que “una vez que Reino Unido deje la Unión, ningún acuerdo entre la Unión Europea y Reino Unido se podrá aplicar al territorio de Gibraltar sin el acuerdo entre España y Reino Unido”. Si ello lo ratifican los 27, que parece que sí, supone un grave contratiempo para los gibraltareños que esperaban no tener que pasar por este mal trago.

En realidad, lo ocurrido en Gibraltar ya desde antes de la votación del Brexit, no deja de ser curioso. Durante un tiempo antes del dia D se dedicaron a presentar todos los males que podían pasarle al Peñón si ganaba el SI. Por ello, a la hora de votar, los llanitos votaron casi de forma unánime por el NO. Al ver que salía el SI, hubo unas semanas de desasosiego, para, de repente, descubrir -así lo hacían público- que no necesitaban para nada a la UE y que el Brexit les abría otros mercados anglófilos más poderosos, como la India (¿). Que al no tener industria, no les afectaría… y desde entonces empezaron a contar que todo iba de maravilla, que seguían las inversiones empresariales en la Roca e incluso el inmobiliario vivía un verdadero boom.

Ellos lo sabrán mejor, pero yo tengo entendido que viven fundamentalmente de los servicios financieros, como plaza offshore (un paraíso fiscal, vaya), de las apuestas por internet (este sector da trabajo a más de 3.000 personas, es decir al 10% de la población) y de las actividades propias del puerto franco, además del turismo. No se yo cómo encajará esto en las negociaciones post Brexit, una vez el territorio madre-paraguas se haya separado de la UE. ¿Podrán tener, por ejemplo, el mismo trato y el mismo nivel de negocio en Europa las apuestas realizadas en una empresa residente en un país tercero?

La verdad es que no he entendido demasiado los cambios de humor que han manifestado los llanitos en estos meses, pero creo que son conscientes de que se enfrentan a algo desconocido y que no les sienta demasiado bien.

La otra cara de la moneda la tenemos en España, concretamente en La Línea de la Concepción. La Vanguardia recuerda hoy que la Asociación de Trabajadores Españoles en Gibraltar ha mostrado su inquietud ante las manifestaciones por parte de representantes políticos españoles, y se han preguntado si “van a poner en riesgo los miles de puestos de trabajo que proporciona Gibraltar”, recordando que La Línea «tiene en la Colonia el 24% del PIB”. En realidad, el ministro principal de Gibraltar, Fabián Picardo, ya aseguró hace días que su gobierno «no va a poner trabas» a la entrada de trabajadores españoles en el Peñón tras el “Brexit”… no creo que por gusto, sino sencillamente porque los necesitan.

De acuerdo con los datos oficiales, los españoles constituyen más de la mitad de los trabajadores transfronterizos de Gibraltar, con unos 7.000 de un total de 12.000 registrados. El siguiente grupo lo forman los británicos, con 2.500, y el tercero los portugueses, con 600. La mayoría de trabajadores son de la Línea y no hace falta decir el problema que le caería encima al alcalde de la población si tuvieran problemas para seguir atravesando la frontera cada día para ir a trabajar, ya que el paro actual de la población supera el 35% y no olvida que llegó a un máximo que parece imposible en un país del primer mundo, del 42% en 2012

El PIB per cápita de Madrid ya dobla al de Extremadura, ¿vamos bien?

Ayer el INE dio a conocer la Contabilidad Regional correspondiente a 2016. El resumen que hace el propio INE es el que sigue:

“Illes Balears fue la comunidad autónoma que registró en el año 2016 un mayor crecimiento de su PIB en términos de volumen (3,8%). Le siguieron Comunidad de Madrid (3,7%), Canarias y Catalunya (3,5% ambas).

Las regiones que obtuvieron los menores registros de crecimiento fueron La Rioja (1,5%), Principado de Asturias (1,9%) y Extremadura (2,0%).

Si se analizan los valores de PIB por habitante, la Comunidad de Madrid presentó el mayor registro, con 32.723 euros, un 36,5% superior a la media española, que fue de 23.970 euros. Por el contrario, Extremadura presentó el menor PIB per cápita con 16.369 euros, un 31,7% inferior a la media nacional”.

Sin duda, lo más llamativo de este año es que hay una serie de CCAA que ya han superado el nivel de PIB per cápita que tenían antes de la crisis. Mientras el global de España sigue estando un 1,3% por debajo, ya hay 6 CCAA que lo han superado: Madrid, País Vasco, Catalunya, Galicia y Castilla-León. El resto siguen todavía por debajo.

Las diferencias en el ritmo de crecimiento en estos años de crisis da pie a hacer un análisis comparativo y sacar algunas conclusiones interesantes:

  1. El orden de las comunidades más ricas no se ha alterado en estos 8 años: Madrid, País Vasco, Navarra y Catalunya, siguen al frente, si bien la diferencia entre Madrid i Catalunya ha aumentado ligeramente. Hoy un madrileño tiene un PIB un 14% superior a un catalán y en 2008 era del 13%. Tampoco en las menos ricas ha habido cambios. Extremadura, Andalucía y Castilla La Mancha siguen en el furgón de cola.
  2. La crisis ha tenido un efecto nocivo en las desigualdades entre CCAA, ya que las ha ampliado. Hoy, el PIB per cápita de Madrid ya DOBLA el de Extremadura, cuando antes de la crisis era un 92% superior.
  3. Las CCAA más ricas, exceptuando Navarra, han superado el listón que tenían antes de la crisis: Madrid, País Vasco y Catalunya. Por el contrario, las comunidades de la parte baja del ranking siguen todavía lejos. Castilla-La Mancha (-5,6%), Andalucía (-5,2%), Murcia (-4,6%) y Extremadura (-1,6%). A destacar que Canarias y Asturias siguen más de un 6% por debajo del PIB per cápita que tenían en 2008.
  4. Las diferencias con la media nacional, mientras se mantienen por la parte baja, ya que Extremadura sigue en un 31% por debajo, se ensanchan por la parte alta, ya que en Madrid pasa de ser un 32% a un 36% en 2016.

En España por este lado también hay un claro problema, a la vista de estos datos. El funcionamiento de la economía del país no ayuda a que las regiones menos favorecidas salgan de su situación. En algunos casos, parece grave porque ha habido inversiones en infraestructuras muy importantes, que, a la vista de los resultados, no parece hayan sido las más correctas. Aquí comparamos un antes y un después de la crisis, pero el problema va mucho más allá del año 2008.

Por último destacar que, según Eurostat –con datos de 2015- solamente Madrid, País Vasco, Navarra y Catalunya son las CCAA españolas cuyo PIB per cápita se situó en 2015 por encima de la media de la UE. No parece mucho. Seguimos todavía demasiado lejos de Europa…