¿Por qué España es el país de la UE en el que las mujeres dan más tarde a luz a sus segundos hijos?

Me ha parecido muy interesante el análisis que hacen en Funcas de un hecho que en España de forma directa e indirecta afecta –y es consecuencia, al mismo tiempo- la economía de nuestro país. Por un lado, indica dos hechos clave. Que unos salarios insuficientes y la falta de conciliación entre trabajo y familia ponen más difícil la decisión de tener hijos en las parejas. En ambos puntos vamos muy por detrás de lo que sería deseable. Y, de forma indirecta, también supone un problema para las pensiones futuras de un segmento de la población. Los años de la crisis, por supuesto han afectado y no para bien. Por otro lado, los incentivos públicos, a diferencia de otros países de Europa, brillan por su ausencia.

España es el país de Europa en el que las mujeres dan más tarde a luz a sus segundos hijos. Menos de cuatro de cada 10 niños nacidos en 2015 en España tenían ya un hermano o una hermana mayor. La media de edad de sus madres era de 33,1 años, 1,3 más que la media europea, según datos de Eurostat recogidos por la publicación de Funcas, Focus on Spanish Society. (La podéis encontrar en la web de Funcas)

En general, las mujeres españolas retrasan cada vez más la maternidad, en una tendencia especialmente notable desde 2008. Entonces, la edad media de las madres primerizas era de 29,3 años. Esta cifra ha aumentado de forma progresiva hasta situarse en los 30,7 años en 2015 (último año disponible), quedando España en este indicador solo por detrás de Italia (30,8 años). En realidad, en muchos países europeos las mujeres están asistiendo a un retraso de la maternidad, aunque a un ritmo inferior al de España.

Focus on Spanish Society también apunta que las prestaciones sociales dirigidas a cubrir específicamente las necesidades de familias y niños se mantienen comparativamente bajas en España. Según datos publicados por Eurostat, los países nórdicos están a la vanguardia en cuanto a prestaciones destinadas a familias e hijos (en torno a 1.500 euros por habitante, aunque con variaciones notables). Bélgica, Francia, Irlanda y Alemania les siguen de cerca, con entre 800 y 1.200 euros por habitante, cifras que duplican ampliamente a las de Italia, Holanda, España, Portugal y Grecia (entre 200 y 400 euros por habitante).

No existe una relación directa entre prestaciones para familias e hijos, por un lado, e índices de fecundidad, por otro, pero en las familias de doble ingreso –el modelo dominante entre las familias jóvenes en Europa– el apoyo público a través de prestaciones puede convertirse en un importante incentivo para tener hijos. Por otro lado, de acuerdo con los datos analizados, prestaciones sociales similares para familias e hijos no implican decisiones similares en relación al cuidado de los niños. Por ejemplo, en 2016, casi la mitad de los niños de 0 a 3 años (48%) residentes en Suecia eran cuidados solamente por sus padres, mientras que en Dinamarca la proporción era significativamente menor (29%), si bien ambos países cuentan con elevadas prestaciones sociales para familias y niños.

Entre Francia y Alemania se observan diferencias análogas. Aunque sus respectivos Estados dedican importes medio-altos (en euros por habitante) a la protección social de las familias y los hijos menores, en Alemania, seis de cada 10 niños de entre 0 y 3 años estaban al cuidado únicamente de sus padres, mientras que en Francia el porcentaje era significativamente inferior (39%). En España, el porcentaje de niños menores de 3 años bajo el cuidado único de sus padres era del 47%, coincidiendo con la media europea. Las diferencias internacionales resultan destacables cuando se fija la atención en aquellos niños pequeños que reciben cuidados formales.

Mientras que en algunos países la principal fuente de financiación de estos servicios de cuidado infantil es el Estado, en otros son los hogares. Así, por ejemplo, en Suecia y Dinamarca la cobertura de los gastos para el cuidado no familiar de los niños menores de 3 años corresponde por completo al Estado. En cambio, en España, el porcentaje de niños menores de 3 años que reciben servicios de cuidado financiados por el Estado es solo del 6%

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Solo el 15% de las empresas españolas tienen a una mujer como máxima responsable

Me parece muy fuerte que solo el 15% de empresas españolas tengan al frente a una mujer a estas alturas del siglo XXI. A la vista de ello, me resulta difícil de entender, que, según un estudio realizado por Hays, el 77% de hombres siga creyendo que existe igualdad de oportunidades mientras que tan solo el 50% de mujeres comparta esta opinión, aunque a mi esta cifra aún me parece alta. Quizás es que vamos mejorando y por ello solo el 49% de las mujeres españolas no creen tener las mismas oportunidades que los hombres a la hora de desarrollar su carrera profesional, aunque -¡ojo al dato!- esta cifra ha disminuido 29 puntos en el último año. ¿Qué hemos hecho este 2017? Lamentablemente el informe no lo explica. Os dejo el resumen del estudio, con lo de la brecha salarial que tardará en arreglarse 70 años, según la OIT, que me parece una pasada absoluta. Y, la verdad, no me lo creo.

El día 8 de marzo se conoce como el Día Internacional de la Mujer, fecha para recordar que aún queda un largo camino por recorrer para alcanzar la igualdad de género. La Organización Internacional del Trabajo de las Naciones Unidas predice que no será hasta 2087 cuando hombres y mujeres reciban un salario igual por el mismo trabajo. Asimismo, los estudios realizados a lo largo de los últimos meses por la consultora de recursos humanos Hays arrojan luz sobre temas clave como la brecha salarial o la igualdad de oportunidades.

La encuesta sobre Diversidad de Género de Hays, que recoge más de 4.000 respuestas de hombres y mujeres de toda España, destaca una cifra que refleja el predominio de hombres en puestos de liderazgo: el 82% de los encuestados afirmó que el máximo responsable de su organización era varón, mientras que tan sólo un 15% respondió que esta posición correspondía a una mujer.

El estudio concluye que 77% de los hombres piensa que la igualdad de oportunidades entre géneros sí existe, frente a un 51% de las mujeres que comparten esta opinión, una gran diferencia entre la opinión de unos y otros. Además, el 49% de las mujeres indicaron que no creen tener las mismas oportunidades que los hombres a la hora de desarrollar su carrera en la empresa. La buena noticia es que esta cifra que ha disminuido 29 puntos, ya que en 2016 representaba el 78% de mujeres.

También existe una notable diferencia en cuanto a la percepción de la desigualdad por parte de ambos sexos: el 71% de las mujeres creen que tienen barreras para su progreso profesional frente a un 48% de los hombres que piensan de la misma manera. Además, la conciliación entre el trabajo y la familia continúa recayendo de  forma mayoritaria sobre la mujer: un 94% de ellas considera que la flexibilidad es un elemento importante en el trabajo, frente a un 78% de hombres.

En cuanto a la brecha salarial, la Organización Internacional del Trabajo de las Naciones Unidas la sitúa actualmente en el 23% a nivel global, y considera que no será hasta 2087 que pueda desaparecer. Por su parte, la Encuesta Sobre Diversidad De Género de Hays reveló que el 47% de mujeres cree no estar remunerada de forma equitativa a sus compañeros varones, algo que en cambio sólo piensa el 25% de los hombres.

Noelia de Lucas, directora comercial de Hays España, pone el foco en tres recomendaciones clave para potenciar el papel de la mujer en el mundo laboral. La primera es promover la autopromoción de los empleados y empleadas, algo que se puede conseguir adaptando los procesos internos para facilitar avances profesionales.

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