¿Te aburres en el trabajo? No te preocupes, sois muchos

 

Me lo temía, pero una encuesta de la web americana comparadora de salarios Emolument.com realizada a 1.300 empleados de diferentes países, me lo acaba de confirmar. ¡En el trabajo nos aburrimos como ostras! Lo que destacan los medios que hoy publican la noticia es el ranking de los empleos más aburridos, y curiosamente parece que los abogados son quienes más bostezos dan, nada menos que un 81% lo confiesan abiertamente. Pero a mi me resulta más inquietante constatar que quienes mejor dicen que se lo pasan trabajando son los que están en I+D. ¡No lo dudo! Pero, no creáis, tampoco se divierten todos, porque también se aburre un 45%. ¿Qué podemos hacer, pues,  para no aburrirnos? No quiero ni pensar si, con tanto aburrimiento, seremos capaces de hacer nada bueno al final y cuán mejorable debe ser todo lo que producimos.

De hecho, en 11 de los 14 áreas de trabajo analizadas de las organizaciones, hay más gente que se aburre que no que se lo pase bien. Claro que si el 54% del personal de Recursos Humanos afirma que se aburre, poco se puede esperar de lo que vaya a hacer para animar el clima en la empresa. Me sorprende también que por cargos todos muestren aburrimiento, desde los CEO hasta los administrativos y en porcentajes elevados. De aquí se puede inferir que la pasta que se cobra no tiene que ver con el aburrimiento.. aunque unos bostezos le cuestan más a la empresa que otros. No puedo por menos que imaginar una oficina llena de gente bostezando sin parar. ¿Y los jóvenes? Si, estos millennials que si no hay “marcheta” no quieren quedarse en un sitio.  Pues resulta que un 65% de juniors dicen que también se aburren. La verdad, yo creía que serían más, visto lo visto en los departamentos y los cargos.

Por regiones, el mayor aburrimiento lo sufren los trabajadores de Emiratos Árabes (83%), aunque los elevados salarios hacen llevadera la rutina. Italia empata en porcentaje, en su caso porque la crisis ha llevado a los ciudadanos a aceptar cualquier empleo, les guste o no, según el estudio. España es sexta (68%). Y Suiza es la región más agradable para desarrollar la carrera laboral (51% de aburridos)

No me extraña, que las conclusiones de Emolument tras la encuesta no sean positivas y consideren que el problema del aburrimiento en el trabajo también traerá complicaciones a las empresas actuales ya que la lealtad de la generación millennial es cada ves más difícil de encontrar. Si la encuesta lleva razón, aunque sea solo en parte, me pregunto cuál es el trabajo real que se suponen deben realizar los líderes. ¿Dónde está la motivación con la que nos llenamos la boca cada dos por tres?  Algo falla y la distancia entre lo que decimos y hacemos es excesiva. Y eso no es bueno en absoluto.

Pero si todo eso ya es muy preocupante, también lo es, desde mi punto de vista, la fórmula que creen necesaria los aburridos para superar la situación.  Hablan de la estabilidad familiar (¿qué tiene que ver con el aburrimiento laboral?), hacer ejercicio (sirve para todo) y tener un hobby como pasos necesarios para escapar del temido “burnout”. En cambio, no deja de sorprenderme que tengan menos peso las vacaciones o un ambiente de trabajo agradable. Uno pensaba que el clima laboral era decisivo y que si se estaba bien la productividad era mejor.  No se hasta qué punto debe caklibrarse esta encuesta, pero insisto, que aunque parezcan exagerados los resultados, pueden ser un aviso…

La publicidad en prensa escrita se hunde, ¿hay solución?

Acabo de recibir un interesante estudio en el que se advierte que el mercado de la publicidad en España tiene un tamaño todavía en 2016 de solo un 65% de lo que era en 2007, justo antes de la crisis. Estamos, pues, en las dos terceras partes, a pesar de la recuperación económica. La inversión cayó brutalmente hasta tocar fondo en 2013, año en que supuso solo un tercio de la realizada en 2007. Luego, se ha recuperado hasta alcanzar el nivel comentado. El estudio lo ha realizado Carat, la primera agencia de medios del mundo.

Desde 2005, si se compara la distribución de la inversión publicitaria por canales se observa como la televisión pierde algo de terreno, del 44,1% al 40,5% en 2016, mientras se hunde la destinada a diarios de papel, al pasar del 26,7% al 12,4%.  Que nadie se extrañe, pues, si la prensa escrita atraviesa un momento delicado -y sin aparente retorno- ya que la tendencia a ganar terreno por el canal internet (search, display y diarios online) es espectacular. En estos 11 años su participación en el mercado ha pasado del 2,4% al 26,9% y con tendencia creciente.

Para la prensa escrita el dilema es inmenso. Se enfrenta a unas nuevas generaciones que no quieren papel, lo que ha redundado en una fuerte caída de sus ventas. Los diarios digitales deberían, en teoría, suplir esta caída de lectores, pero tampoco es así. Ciertamente, cada vez hay más lectores de digitales, pero no con el suficiente empuje. Plantearos una pregunta, ¿cuántos diarios digitales ganan dinero hoy por hoy? Creo que deben ser muy pocos.

Y aquí hay una contradicción aparente, porque la publicidad sigue, de momento, prefiriendo el papel. Solo así se explica que los diarios de papel tengan el 12,4% de la publicidad, mientras los digitales, tengan solo el 4,3%, tres veces menos. Ahora bien, esta contradicción puede ser válida hoy, pero dentro de unos pocos años, ya no. El motivo es que la tendencia es inversa en uno y otro caso y la velocidad se acelera en ambos sentidos. Veamos, la diferencia entre ambas cuotas de mercado de la inversión publicitaria (papel y digital) en 2015 era de 10,1 puntos porcentuales a favor del papel y en 2016 cayó a 8,1 puntos. Si  la diferencia sigue este ritmo de recorte en 4 o 5 años se igualarán…

Quizás por ello en Carat, aconsejen a la prensa unificar papel y digital en la planificación y comercialización. Pero no se si todos lo hacen…