Ni Catalunya crecerá un 20% menos que España ni el 42% de empresas piensa marchar, como se ha publicado esta semana

 

En La Vanguardia de hoy leo algo insólito. En una entrevista que hace el director del diario al presidente del BBVA, Francisco González, este lanza un aviso estremecedor: “Nuestro servicio de estudios calcula que Catalunya crecerá un 20% menos que el resto de España; insólito”, que es convenientemente destacado en el diario. La lectura, una vez más, pone en “modo catástrofe” lo que va a ocurrir en Catalunya en 2018. Apaga y vámonos. Si crecemos un 20% menos que España ya podemos despedirnos de empresas, de empleo y de todo lo que queramos. Crecer un 20% menos implicaría que España, por ejemplo, pasara de producir 1.000 a 1.200, mientras Catalunya quedaría en 1.000. La diferencia, 200 sobre 1.000 sería el 20% de marras. Para ponerse a temblar, porque lo dice el servicio de estudios con más solera del Estado.

Pero, no os asustéis que la cosa no va por ahí. Resulta que los analistas del BBVA han decidido rebajar el crecimiento del año que viene. Concretamente, del 2,8% al 2,5% en España y del 2,8% al 2,1% en Catalunya. Y sí, la diferencia entre el 2,5 % y el 2,1% es más o menos el 20% citado. Mal, muy mal. Ello quiere decir que, si aciertan, la actividad de España, pasará de 1.000 a 1.028 y la de Catalunya de 1.000 a 1.025. Es un 0,30% menos, bufff, ¡qué alivio! Sí, ya lo sabemos, calcular porcentajes sobre porcentajes puede llevar a un error de interpretación, si no queda muy bien explicado.  Y, por supuesto, en un titular o en un destacado del no hay margen para la explicación, con lo que queda es el impacto de la primera lectura –sobre todo para mayoría que acostumbra a leer solo  titulares y destacados, que para eso existen-  por más que luego se explique en el texto. Y, por supuesto, cabe pensar que decir lo correcto, que la tasa de crecimiento será 4 décimas inferior que en el resto de España –que es lo que se está diciendo en realidad-  no cabe en un titular ni en un destacado… y ¡ojo! ni tiene gancho alguno para el lector.

Pero no ha sido el único susto de la semana. El pasado martes leíamos en los digitales y el miércoles en los diarios de papel que “un estudio de Esade dice que un 42% de directivos de Catalunya trasladaría su empresa si se mantiene el ‘procés”. ¿Qué se piensa tras leer el titular? Pues que ahora, sí. Si ganan los indepes en las elecciones, ahora sí que nos  quedamos sin empresas, seguro. Es la primera reacción que tiene el lector tras el sobresalto ante un anuncio de tal rotundidad. Se trata de un informe que, al parecer,  tendrá continuidad que se llama ‘Refem Empresa, Refem Catalunya’, un título que no me gusta demasiado, porque aquí no se ha destruido –que yo sepa- ninguna empresa que deba rehacerse, ni Catalunya se ha hundido y deba reconstruirse.

La principal conclusión a la que llega el estudio es que los directivos están en un compás de espera con presupuestos congelados (en el 46% de los casos) y se apunta un alto riesgo de que, en 2018, haya menor contratación (lo contempla ya un 24% de los directivos). De todas formas, la confianza mayoritaria es que el conflicto no se agravará más (un 92% considera que seguirá igual o mejorará después de las elecciones).

Asimismo, “un 42% de los directivos trasladaría total o parcialmente sus empresas, un 31% reduciría sus inversiones total o parcialmente en Catalunya y sólo uno de cada cuatro directivos afirma que no afectaría a sus negocios. Ante esta situación, los directivos reclaman abiertamente abandonar el camino de la unilateralidad y garantizar el amparo de la UE”.

Un 56% de empresas ha visto reducirse sus ventas. El promedio de respuestas de directivos sobre la variación de ventas para los meses de septiembre a noviembre es de una caída del 9,5%, habiéndose concentrado las caídas a partir de octubre. En opinión de los directivos, los motivos de este descenso en las ventas serían el desánimo o apatía por el consumo; la reducción de turismo o tráfico en el retail; la desconfianza exterior e inseguridad; las cancelaciones o diferimientos de eventos y compras; y al boicot a productos catalanes.

Cabe decir, que con los datos oficiales de octubre que se tienen a mano las caídas .cuando las ha habido- no parecen de esta magnitud.

Pero, ¿pintan mal las cosas, como dice el informe? Quizás la clave de su fiabilidad se explicita al decirse en la reseña de la web de la Escuela de Negocios, cómo y a quien se ha realizado la encuesta: “a más de cien profesionales y directivos (parece que son 123) que de forma libre y voluntaria se han ofrecido a compartir información empresarial y económica sobre el conflicto de Catalunya. El proyecto integra profesionales de todas las sensibilidades políticas”. Me quedo con la palabra voluntarios. Y ya no entro en lo que supone en términos de representatividad, porque lo de “todas las sensibilidades políticas” me parece muy ambiguo.

Pero veamos. Resulta que el impacto para el público queda en que vamos muy mal porque “el 42% de empresas amenaza con irse si ganan las elecciones los indepes”, como titularon la mayoría de medios y repitieron otros inmediatamente. El mensaje ya alcanzado su destino, cuando la verdad es que es la opinión de un 42% de los 123 directivos voluntarios que aceptaron responder la encuesta, es decir, 52 personas. “Hay 52 directivos de los 123 encuestados que dicen que marcharán sus empresas si continúa el “procés”. Cómo cambia la cosa, ¿no? De verdad, ¿creéis que hay muestra suficientemente representativa para poder extrapolar lo que dicen estos señores a las más de 200.000 empresas que hay en Catalunya? A mi, me parece sinceramente que no. Pero ya se ha dicho, publicado y digerido el mensaje. Son los tiempos que corren…

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La creación de empresas en Cataluña cae un 14% en octubre. Sí, pero son solo 200 menos y el nuevo capital suscrito crece un 15%

En Cataluña vivimos unos meses complejos, también en términos de información, que se han complicado a medida que se acerca la fecha de las elecciones. Tanto es así, que cualquier estadística oficial se trata de manera que pueda acercarse más al interés propio. Particularmente remarcable es el esfuerzo que se hace para crear un relato para consumo español, en el que se vende una situación caótica para Cataluña. Familiares de Valencia y de Castilla-La Mancha me llaman preguntando cómo estamos,  cómo nos lo hacemos con el hundimiento de la economía catalana. Me lo dicen sinceramente, preocupados, ante el alud de informaciones negativas que les llegan, ante el ingente descalabro económico que se supone ha generado el “procés”.

Se ha hablado en los medios de comunicación de “ruina total”, “el 30% de la riqueza se ha esfumado”, “las empresas que se han fugado se llevan la tercera parte del PIB catalán”, riesgo de recesión para 2018”, “España rebajará su crecimiento de 2018 por culpa de Cataluña”… y otras barbaridades. ¿Qué queréis que se piense en España?

Cataluña crecía al 3,5% en el tercer trimestre y, probablemente habrá desacelerado su crecimiento en el cuarto, al igual que el resto de España. Una desaceleración que, recordemos, ya se preveía para este 2017, pero no se contaba entonces con que el consumo tirara tanto y las exportaciones (turismo incluido) fueran a ir tan bien. Es difícil que del 3,5% se pase tan rápidamente a una recesión, entre otras cosas. Hay una inercia que siempre manda durante unos meses, aún en el peor de los escenarios

Pero es que las estadísticas se empeñan en no dar la razón a los catastrofistas. Hoy, por ejemplo, hemos conocido la estadística de creación de empresas que publica el INE. Bien, comparando con octubre del año pasado, en Cataluña se han creado un 14% de empresas menos que entonces. Dicho así –sin nada más- realmente resulta muy preocupante. En cambio, si explicamos que este 14% corresponde a 200 empresas menos que el año pasado, la cosa cambia un poco, si, además, pensamos además que en Cataluña tenemos unas 600.000 empresas, de las cuales 350.000 no tienen asalariados, y del resto, 230.000 tienen de 1 a 9 trabajadores. ¿Se han creado 200 autónomos menos que el año pasado? ¿O quizás microempresas? Yo no veo la hecatombe por ningún lado.

Pero hay más, en la misma estadística se publica el capital desembolsado por las nuevas sociedades y resulta que en octubre ha sido un 15% superior al de octubre de 2016. Curiosamente, esta cifra no te la da la nota de prensa, sino que la has de buscar en la estadística del año pasado. En definitiva, fijaos en el impacto del cambio de titular al pasar del “En Cataluña se crean un 14% menos de empresas en octubre” a “En Cataluña se crean 200 empresas menos en octubre aunque el capital desembolsado por las nuevas crece un 15%”.

Estamos diciendo la verdad en los dos casos, pero el impacto del primer titular es muy duro y lleva a pensar de forma muy negativa. Luego, contextualizando el dato, resulta que la situación no solo no es grave, sino que es positiva, ya que el capital suscrito ha crecido.

Por cierto, en septiembre pasó exactamente lo mismo, el número de nuevas sociedades creadas bajó un 11,6% respecto a 2016 –con los titulares consiguientes- y el capital desembolsado –del que nadie se acordó- creció un 39%. Y así vamos

En tiempos complicados, es necesaria una información veraz, objetiva y contextualizada. Titulares ciertos pero que son media verdad inducen a error y a atemorizar a la ciudadanía, cuando son muy negativos. Y eso es lo que se trata de hacer con Cataluña. Con el agravante de que no siempre los titulares son ciertos… Ah!, sí, de las casi 3.000 empresas “fugadas” de que se habla cada día, hablaremos en otra ocasión. Por cierto, no se ha ido ni una, han cambiado su sede social o fiscal. La generación de riqueza sigue en Cataluña y su contabilización también. Nada más.