¿Sabes qué son los unicornios? ¿Y que están haciendo una enorme burbuja financiera?

¿Sabíais que los llamados unicornios (start-ups valoradas en más de mil millones de dólares) están sobrevalorados y forman una burbuja muy peligrosa por su tamaño? Lo leo en Alternatives Economiques de septiembre que cita los cálculos realizados por dos investigadores de las universidades de Stanford y Columbia británica en Squaring venture capital valuations with reality (lo podéis encontrar en https://Ic.cx/c8rS).

Según su análisis de 116 unicornios, la sobrevaloración es de un 48% en promedio, mientras que en algunos casos sobrepasa el 100%. Tanto es así, que si este cálculo fuera correcto (hay que tener un margen de prudencia),  53 de los unicornios estudiados dejarían de serlo, es decir estarían valoradas por debajo de los mil millones de dólares.

El sistema por el que llegan a esta conclusión es relativamente sencillo en concepto, como complejo de llevar a cabo. Parten del hecho de que, en promedio, los unicornios lanzan 8 tipos de acciones diferentes, acordes con las distintas etapas de desarrollo del capital de la start-up. Las primeras tienen menos garantías, ya que son las del inicio del negocio conj un alto riesgo y las últimas, ofrecen muchas más garantías –de retorno de la inversión, sobre todo-  para atraer inversores cada vez más importantes. Según este esquema, las que ofrecen mayor seguridad son las que deben tener un valor más alto. Las últimas deben ser más caras que las primeras, vaya.

Sin embargo, el valor de las últimas se aplica a todas las que forman el capital. No estando conformes con ello, los dos investigadores han ideado un modelo que valora las acciones del unicornio, según las garantías ofrecidas en cada fase de desarrollo. A partir de aquí, aparece un valor real (teórico) del unicornio que comparan con la valoración oficial. Las diferencias, advierten que son notables.

Citan algunos ejemplos. Space X, la sociedad espacial de Elon Musk, dueño de Tesla, está valorada oficialmente en 10.500 millones de dólares, y aplicando su método, a los autores les sale un valor de 6.400 millones. Así pues, estaría sobrevalorada en un 65%. Esta diferencia sería del 60% en WhatsApp, del 21% en Twitter y Dropbox, del 15% en Airbnb y del 12% en Uber…

El riesgo que advierten los autores es evidente. Las necesidades de capital de estas empresas siguen siendo altas para hacerse con partes de mercado nuevas. Y de aquí el interés en una alta valoración oficial. Pero la valoración, en el fondo, depende de expectativas y resultados. Y aunque se admita un decalage, este no es eterno. Quizás el caso más espectacular sea Uber, en que se valoran los beneficios futuros a conseguir, aunque las pérdidas son muy altas: 2.800 millones de dólares en 2016. ¿Y si no se consiguen? ¿O llega un momento en que los inversores crean que no se van a conseguir? Lo mismo, aunque no en la misma medida, sucede con los otros unicornios.

El peligro, pues está ahí, en que esta burbuja pinche y afecte no solo a los accionistas, sino al conjunto de la economía. Me ha interesado el razonamiento de los dos investigadores en un terreno poco trillado hasta el momento, dado que se prioriza el encumbramiento mediático de las personas y las ideas, al análisis riguroso de su arquitectura financiera.

¿Debe preocupar una tasa de paro del 40% en los jóvenes de 16 a 19 años? ¿Y si decimos que son 19.000 y el 3,8% del paro total?

 

¿Debe espantarnos que haya una tasa de paro del 40% entre los jóvenes de 16 a 19 años en Catalunya? A mi, desde luego, no. O mejor dicho, no me dice nada de nada. Porque, ¿cuántos jóvenes están dispuestos a dejar de estudiar para trabajar? Ya veréis, pocos. Y hacen bien, si la economía familiar lo permite, claro. Me preocupa más el 28% de paro entre jóvenes de 20 a 24 años, ya que los primeros están en edad de estudiar y estos ya pueden haber acabado sus estudios no universitarios y deberían tener una ocupación más alta.  Pues bien, cada trimestre el Observatori del Treball de la Generalitat de Catalunya analiza la situación de los jóvenes, en base a la EPA. Hoy han publicado el correspondiente al 2º trimestre y el resumen que hacen del mismo los autores, lo incluyo a continuación.

Sin embargo hay dos aspectos que quiero destacar y que no están incluidos en el resumen. El primero es el tipo de trabajo que están realizando los jóvenes de 16-29 años en Catalunya. No me gusta comprobar que el 44% lo hacen en la hostelería, ventas y en “actividades elementales”, mientras, en otro cuadro, el 45% afirma tener estudios superiores. Falta crear trabajo para aprovechar el talento. ¿Dónde está el capital? ¿Dónde están las ideas?

El segundo aspecto es que en la información no se detalla un aspecto que para mi es muy importante. Se trata de las diferencias de situación personal entre las distintas franjas. Es muy diferente la situación de los 16-19 años –estudiantes- que la de los de 25-29, ya integrados en el mercado laboral.

Fijaos, en Catalunya hay 287.000 jóvenes de 16 a 19 años, de los que dicen estar dispuestos a trabajar (activos) 46.500. Eso supone un 16% y trabajan (ocupados) 27.800, un 9%. Es decir, habría un gran titular diciendo que los más muy jóvenes tienen una tasa de paro del 40%. No me parece justo, ya que es una edad de estudiar. Lo peor es que esta tasa contamina a la de los jóvenes (16-24 años), donde es del 31%. En la franja de 20 a 24 años hay 61 de cada 100 jóvenes dispuestos a trabajar y lo hacen 44. Ello supone una tasa de paro de esta franja del 28%. Si se alarga hasta los 29 años, en la franja 25-29 años, 85 de cada 100 jóvenes quieren trabajar y lo hacen 73. La tasa de paro es del 15%. Creo que del 40% de la franja inferior al 15% de la superior hay mucha diferencia como para unificarlos en una sola tasa. En total de los 16 a 29 años, esta tasa de paro es del 21,7%.

Y este es el resumen que hacen los autores del análisis:

-La Encuesta de población activa (EPA) del segundo trimestre de 2017 estima el número de jóvenes activos de 16 a 29 años en 608.000 (16,1% del total de la población activa), de los cuales 476.300 están ocupados y 131.800 parados.

La actividad aumenta levemente respecto del trimestre anterior (+0,3%), pero se reduce interanualmente (-0,5%), afectada tanto por factores demográficos (incremento de la población potencialmente activa) como por factores relacionados con el mercado laboral.

El empleo juvenil se recupera con un aumento del 3% intertrimestral y del 5,4% interanual, que beneficia tanto hombres como mujeres. La tasa de empleo juvenil, mantiene un diferencial elevado con la población de 30 a 64 años (28 puntos porcentuales).

Entre la población de jóvenes ocupada se produce un fuerte descenso interanual de los jóvenes con más bajo nivel formativo (-32,6%); mientras que el empleo en los jóvenes más formados se incrementa. Las tasas de temporalidad y parcialidad de los jóvenes duplican las del conjunto de la población.

Por tipo de contrato, aumenta interanualmente tanto el empleo indefinido (+0,5%) como el temporal (+13%). En cambio, el número de jóvenes no asalariados se reduce un 7,7%. Por tipo de jornada, se incrementa el empleo a tiempo completo (+3%) y, principalmente, el empleo a tiempo parcial (+11,8%).

El paro juvenil, según los datos del EPA, disminuye intertrimestralmente (11.900 jóvenes parados menos; -8,3%) y, de manera más intensa, respecto del mismo periodo del año anterior (27.100 jóvenes parados menos; -17,1%). Esta reducción se explica principalmente por la creación de empleo. La tasa de paro juvenil (21,7%) se sitúa 8,5 puntos por encima de la media de la población (13,2%).

Los datos de los flujos del mercado de trabajo muestran una notable reducción de la permanencia de los jóvenes en la situación de paro (del 65,03% al 50,81%) por el elevado porcentaje de jóvenes que transitan hacia el empleo y, en menor medida, hacia la inactividad.

Entre enero y junio de 2017 los jóvenes han firmado 633.358 contratos de trabajo, el 88,5% de los cuales han sido temporales y el 11,5% indefinidos. Interanualmente, sin embargo, la contratación indefinida crece con más fuerza que la temporal (+16,4% y +11,6%, respectivamente).